las cosas claras, señor presidente

Pensar para dialogar en redes

Preceptos para el diálogo democrático

Ser ciudadano también es una disciplina. Impongámosla. Seamos exigentes con nosotros mismos. La salud de nuestra democracia bien lo merece

Francisco Belaúnde Matossian

Publicado: 2018-06-09

Hace unos días fue la presentación del paper "Más allá de fachos y caviares" (Manual para un debate político que construya, no que nos destruya) de Francisco Belaúnde, editado por la Fundación Konrad Edenauer. El libro parte del problema actual por el cual el diálogo en las redes tiende a la entropía, al caos, la desinformación y la polarización.

Si bien hay personas, incluso asesores públicos de alto nivel, que promueven el enfrentamiento para obtener provecho personal o político, es necesario construir consensos. En nuestra precaria democracia necesitamos pensar para poder dialogar, y en las redes esto se hace más evidente. Como bien señalaba el embajador Allan Wagner en la presentación: el objetivo en el diálogo político es la concertación.

Las prácticas que debemos desterrar son muchas: difamación, insultos, comparaciones infamantes, conjeturas que se presentan como ciertas y muchas más. Necesitamos eliminar estás prácticas en las redes. O, por lo menos, identificarlas y señalarlas.

ejemplo de difamación

Quizá la práctica que más abunda sea la de etiquetar: "terruco", "rojete", "facho", etc. Las etiquetas son estigmatizantes. Además alimentan el odio y la despersonalización. Como dice Francisco, seamos exigentes con nosotros mismos.




Escrito por

manuelbernales

Experiencia en transformación de conflictos, cambio organizacional y reforma del sistema de justicia. manolobernales@gmail.com


Publicado en

Inversión Sostenible

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