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Minería de Pequeña Escala, Minería Artesanal, Minería Informal y Minería Ilegal:

¿Qué pasaría si trabajamos juntos en un proceso participativo e inclusivo de consenso para construir política pública concertada en base a una visión de lo que deseamos y necesitamos?

Publicado: 2018-05-02

Marchas y contramarchas para hacer un marco normativo que aborde la situación de la pequeña minería o la minería de pequeña escala, ya sea artesanal, informal o ilegal… Lo que parece claro es que al sistema normativo se le ha pretendido sanar con “curitas” cuando en realidad se necesita una cirugía bien pensada y planificada… O como dirían los arquitectos e ingenieros, vamos al “drawing board” (vamos a la mesa de diseño, mesa de dibujo). Quizás la solución a la problemática actual de la pequeña minería pase por hacer un alto y repensar lo que se debe hacer, quizás mejor aún si pensamos juntos en la situación actual y la mejor forma de abordarla. Y para evitar caer en la trampa del “todo-o-nada” o el pensamiento “Yo tengo la razón y tu estas equivocado” en el que caemos a menudo cuando intentamos trabajar juntos, quizás debamos utilizar un proceso estructurado para construir consenso y finalmente lograr una política pública o marco normativo consensuado para el tratamiento de la pequeña minería. No debemos enfocarnos únicamente en “el garrote” (como se pretendió en alguna administración anterior), sino utilizar la zanahoria y el garrote - si hacen algo bien, los premiamos de alguna manera, y si hacemos algo mal, los castigamos de otra. El cambio solo se lograra cuando quienes deben cambiar se den cuenta que les conviene cambiar. Los incentivos económicos pueden incentivar el cambio, el mercado legal podría pagar más que el mercado ilegal, la legalidad o el cumplimiento normativo podrían generar incentivos.   

Más allá de posiciones - a favor o en contra - respecto a la pequeña minería (minería artesanal, informal, ilegal, etc.) lo importante es entender los intereses, preocupaciones y aspiraciones que los actores desean satisfacer, cuidar o proteger para poder creativamente abordarlos en procesos multiactor colaborativos transparentes, respetuosos e inclusivos.

Quizás una posibilidad para definir el marco normativo óptimo para regular la pequeña minería responsable pueda ser un proceso de construcción de consenso para la co.creación de una visión común que incluya la satisfacción de los intereses de múltiples actores.

Para lograr una visión de marco normativo y política pública sobre la minería a pequeña escala se debe trabajar para lograr un consenso social que no solo termine en un sistema y documentos normativos (que satisfagan los intereses de unos pocos o un sector determinado) sino también se necesita lograr internalizar en las personas que realizan estas actividades y se benefician de ellas que es necesaria una normativa (política pública) con legitimidad social respetada por todos, no cuestionada y que no genere conflictos en el corto, mediano o largo plazo. Esto se puede lograr con un proceso colaborativo realmente inclusivo y participativo. Una experiencia de la que podemos aprender es el esfuerzo liderado por un grupo multiactor con un proceso diseñado y facilitado por expertos mediadores del Consensus Building Institute para construir consenso y generar la Visión Energía 2050 en el vecino país del sur. Este esfuerzo incluyó un comité consultivo constituido por el sector privado, la sociedad civil, el gobierno y la academia en Chile a lo que se sumó un trabajo de involucramiento inclusivo con talleres deliberativos y encuestas en todo el país (espacios deliberativos ciudadanos) para escuchar la voz de los múltiples y diversos actores locales.

El Perú tiene la oportunidad de construir una visión compartida de lo que podrían constituir la pequeña minería responsable y un marco normativo social y culturalmente aceptable para regularla. Para lograr esta visión compartida y definir el marco legal optimo, ningún sector ni público ni privado pueden generarlo solo ni de forma unilateral. El sector público o cualquier actor o gremio del sector tendrían que abrirse a la iniciativa de convocar un proceso inclusivo que invite a diversos actores y sectores de la sociedad para participar, incluyendo a las organizaciones que han criticado de manera continua diversas modificatorias normativas al marco actual e incluso a quienes tienen posiciones a favor o en contra a esta actividad minera.

David Plumb del Consensus Building Institute (CBI) comenta que los procesos de Valor Minero y Energía 2050 en Chile pueden orientar un proceso con estas características. Ambos procesos convocaron a diferentes sectores del país para soñar juntos el futuro que aspiraban. Las visiones y las hojas de ruta que salieron de estos procesos fueron producto de una co.construcción, donde los diferentes actores y sectores del país se sintieron representados por los resultados porque participaron activamente en la generación de estos. El proceso de la visión Energía 2050 fue convocado por el Ministerio de Energía, mientras que el proceso Valor Minero partió con la fuerza convocante del ex - Presidente Ricardo Lagos.

En el Perú, el Ministerio de la Producción, actores del sector minero y la Dirección General de Formalización Minera del Ministerio de Energía y Minas debería explorar la posibilidad de generar una conversación profunda y similar a estos procesos inclusivos y participativos en Chile. Entendemos que algunas organizaciones como la AMIP están trabajando seriamente en entender la problemática de la situación y organizan foros para abordar estos temas para promover un mejor marco normativo, estos esfuerzos y propuestas deberían ser un importante insumo para un proceso de esta naturaleza. Si el desafío es generar mayor legitimidad social, hay que invitar a otros para construir juntos una visión de pequeña minería que se desea con beneficios para todos.

Cabe indicar que algunos dirán: “este es un tema netamente técnico”, sin embargo, muchas veces el problema de calificar procesos como puramente técnicos sin incluir procesos participativos para abordar las preocupaciones o temores (justificados o no) de múltiples actores, es que puede generar condiciones de desconfianza y “demás condiciones” que cualquiera podría aprovechar para generar cuestionamientos de parcialidad del gobierno y sus políticas públicas, mayor desconfianza y temores en la población que podría desencadenar en situaciones de conflicto que pudieron ser prevenidas de manera estratégica con mejores procesos de involucramiento multiactor. Buenos procesos generan buenos resultados.

Si en Chile se ha trabajado un proceso para generar consenso social para definir la Visión Energía 2050, ¿Por qué no podríamos en Perú promover un proceso inclusivo y participativo para generar un consenso social para elaborar el Marco Normativo Optimo para la Pequeña Minería que deseamos y necesitamos los peruanos y que contribuirán al desarrollo del país?



Escrito por

Luis E. Ore Ibarra

Abogado Mediador Consultor Internacional en Negociaciones y Procesos de Consenso, Ex Presidente de la Sección Internacional de ACR (EE.UU.)


Publicado en

Inversión Sostenible

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